La dimisión de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE, era un hecho que se tenía que haber producido tras el resultado de las elecciones del 20D del 2015. No tuvo la dignidad de hacerlo en ese momento a pesar de que el partido perdió votos respecto a las anteriores elecciones y aun así quiso arriesgarse a seguir liderando un partido que estaba en declive. Los resultados de las elecciones del 26J en 2016, confimaban que el PSOE seguía mal y su secretario general no pretendía de modo alguno dejar paso a lideres más idóneos. Al final, en vez de dimitir con dignidad y mostrando que es un hombre de estado, le han hecho dimitir tras encontrarse con pocos apoyos dentro de su partido.
El problema de Pedro Sánchez es que anhelaba obtener la presidencia, es decir, el poder. Y quería obtenerlo de cualquier manera. Cambió su discurso a lo largo de estos dos ultimos años. Primero se oponía a cualquier pacto con PODEMOS, pues eran según sus propia palabras, unos populistas. Poco tiempo después parece que ese populismo no le importaba mucho para querer obtener los apoyos que necesitaba para ser presidente. No fue una persona de palabra y su ego desmedido han llevado al PSOE a la situación actual.
Realmente la situación del PSOE es muy delicada. La irrupción de PODEMOS en el panorama político ha generado una fragmentación de la izquierda que ha dificultado un posicionamiento claro del Partido Socialista. Puede que corran la misma suerte que el PASOK en Grecia.
Parece que ya no les sirve defender una posicion de centro izquierda, al ver el gran apoyo social que ha recibido PODEMOS con una ideología de izquierdas más radical. El discurso cambió al mismo tiempo que entraba en juego el partido de Pablo Iglesias. Las propuestas disparatadas también hicieron acto de presencia y parecía un competición para ver quien proponía las políticas más absurdas. Se autodenominaron el cambio - del mismo modo que lo hizo PODEMOS-, procurando diferenciarse de una manera marcada, de las políticas del PP y de la corrupción que salpica a este último. Lógicamente nadie se creyó que el PSOE fuera el partido del cambio siendo, como es, el partido con más dinero involucrado en casos de corrupción.
Viendo como han sucedido las cosas, Pedro Sánchez ha funcionado como un catalizador, que ha acelerado el declive del PSOE. Declive que en mi opinión comenzó con la entrada en escena de Pablo Iglesias y su partido político. Y tal vez sea mucho aventurarse pero parece que el PSOE es un partido fundado y destruido por un mismo nombre, Pablo Iglesias.
domingo, 2 de octubre de 2016
lunes, 25 de julio de 2016
El salario mínimo debe eliminarse
El mercado laboral español sufre de una rigidez tal, que no ha permitido reducir la tasa de paro de manera contundente. Esta ridigez es producto de multiples factores relacionados con el intervencionismo gubernamental, que ha creado un grupo de privilegiados - aquellos que han mantenido su empleo bajo cualquier condición- y un grupo de desfavorecidos - aquellos que aun teniendo talento no encuentran su oportunidad-. Uno de esos factores es la imposición de un salario mínimo.
El salario mínimo es una cifra elegida de manera discrecional e infundada por el gobernante de turno, por el cual el empleador debe contratar nuevos trabajadores. Ahora se explicará porqué la introducción de un salario mínimo genera desempleo.
El salario mínimo es una rémora para disminuir el desempleo
Vamos a suponer que el Estado introduce un salario mínimo y que dicho salario se situa por encima del salario de libre mercado.
Como se muestra en el gráfico, si el salario mínimo interprofesional (SMI) está por encima del salario que se obtendría en un mercado laboral libre (P´), se produciría una distorsión entre la oferta (O) y la demanda (D) de empleo. Dando como resultado un aumento del desempleo.
La explicación a esto es sencilla. Si el salario es artificialmente alto, una mayor cantidad de personas querrán ofrecer sus servicios como trabajadores y al mismo tiempo una menor cantidad de demandantes de éstos querrán contratar, pues los costes de realizar dicho acuerdo es muy alto. Esto crea una situación bastante negativa especialmente para aquellos trabajadores que quieren entrar al mercado laboral por primera vez y que es difícil que sean contratados porque carecen de experiencia. Cabe recordar que es normal que aquella persona que quiera acceder al mercado laboral por primera vez, tenga que aceptar un salario menor, fruto de la falta de esa experiencia. Es por ello que les resulta imposible acceder si las barreras de entrada son tan grandes, por muy talentosos que sean.
Además, otra razón por la que imponer dicho salario es totalmente ineficiente como mejora de las condiciones laborales del trabajador, es que el salario de equilibrio en el mercado laboral no es estático, sino que sufre constantes cambios a los largo del tiempo. Así, un salario mínimo permanente no se adaptará a las constantes variaciones que sufra el mercado laboral.
Por otro lado, vamos a suponer -aunque parezca absurdo- que el salario mínimo se situa por debajo del salario de equilibrio.
Su efecto sería nulo, pues, el salario al que se realizan los contratos está por encima de ese salario mínimo, por lo tanto, su inclusión en el mercado laboral carece de sentido.
Llegamos así a la conclusión de que introducir un salario mínimo no es necesario
El mercado laboral no necesita un salario mínimo, sino más libertad.
España tiene un mercado laboral muy rígido. Este mercado presenta una dificultad notable para incentivar la contratación de trabajadores. Afecta esto tanto a las PYMES, que no pueden soportar el incremento de los costes, como a los trabajadores, en especial aquellos que carecen de experiencia o aquellos desempleados de avanzada edad.
Es necesario, pues, aumentar la libertad del mercado laboral, generando así un incremento de las oportunidades. Lógicamente los esfuerzos deben ir enfocados también a la facilidad de creación de empresas , que son al fin y al cabo las generadoras de empleo y riqueza. Además se debe favorecer el crecimiento de las PYMES para que se conviertan en empresas de mayor dimensión, facilitando de esta manera la posibilidad de incrementar los salarios.
El salario mínimo es una cifra elegida de manera discrecional e infundada por el gobernante de turno, por el cual el empleador debe contratar nuevos trabajadores. Ahora se explicará porqué la introducción de un salario mínimo genera desempleo.
El salario mínimo es una rémora para disminuir el desempleo
Vamos a suponer que el Estado introduce un salario mínimo y que dicho salario se situa por encima del salario de libre mercado.
Como se muestra en el gráfico, si el salario mínimo interprofesional (SMI) está por encima del salario que se obtendría en un mercado laboral libre (P´), se produciría una distorsión entre la oferta (O) y la demanda (D) de empleo. Dando como resultado un aumento del desempleo.
La explicación a esto es sencilla. Si el salario es artificialmente alto, una mayor cantidad de personas querrán ofrecer sus servicios como trabajadores y al mismo tiempo una menor cantidad de demandantes de éstos querrán contratar, pues los costes de realizar dicho acuerdo es muy alto. Esto crea una situación bastante negativa especialmente para aquellos trabajadores que quieren entrar al mercado laboral por primera vez y que es difícil que sean contratados porque carecen de experiencia. Cabe recordar que es normal que aquella persona que quiera acceder al mercado laboral por primera vez, tenga que aceptar un salario menor, fruto de la falta de esa experiencia. Es por ello que les resulta imposible acceder si las barreras de entrada son tan grandes, por muy talentosos que sean.
Además, otra razón por la que imponer dicho salario es totalmente ineficiente como mejora de las condiciones laborales del trabajador, es que el salario de equilibrio en el mercado laboral no es estático, sino que sufre constantes cambios a los largo del tiempo. Así, un salario mínimo permanente no se adaptará a las constantes variaciones que sufra el mercado laboral.
Por otro lado, vamos a suponer -aunque parezca absurdo- que el salario mínimo se situa por debajo del salario de equilibrio.
Su efecto sería nulo, pues, el salario al que se realizan los contratos está por encima de ese salario mínimo, por lo tanto, su inclusión en el mercado laboral carece de sentido.
Llegamos así a la conclusión de que introducir un salario mínimo no es necesario
El mercado laboral no necesita un salario mínimo, sino más libertad.
España tiene un mercado laboral muy rígido. Este mercado presenta una dificultad notable para incentivar la contratación de trabajadores. Afecta esto tanto a las PYMES, que no pueden soportar el incremento de los costes, como a los trabajadores, en especial aquellos que carecen de experiencia o aquellos desempleados de avanzada edad.
Es necesario, pues, aumentar la libertad del mercado laboral, generando así un incremento de las oportunidades. Lógicamente los esfuerzos deben ir enfocados también a la facilidad de creación de empresas , que son al fin y al cabo las generadoras de empleo y riqueza. Además se debe favorecer el crecimiento de las PYMES para que se conviertan en empresas de mayor dimensión, facilitando de esta manera la posibilidad de incrementar los salarios.
viernes, 1 de julio de 2016
Podemos está predestinado al fracaso
Las pasadas elecciones del 26J no produjeron el famoso sorpasso que muchos vaticinaban. El resultado ha sido que Podemos no ha conseguido sobrepasar a un PSOE que ha presentado el peor resultado de su historia.
Por otro lado el PP se consolida en el primer puesto con una mejora de escaños y Ciudadanos ha perdido algunos respecto a los anteriores comicios.
El resultado de Podemos era de esperar
Podemos se mostró en sus inicios al electorado, como un partido transversal que era difícil situar en el espectro político tradicional y cuyo objetivo era la defensa de "la gente". La idea en un pricipio puede tener ciertas ventajas. No posicionandose de manera clara podían conseguir recoger el mayor número de votos de aquellas personas, tanto simpatizantes del PP como del PSOE, que estaban indignadas con la actuación de estos partidos tradicionales que habían sido protagonistas de las mayores corruptelas de este país.
Después procuraron darnos la imagen de partido socialdemócrata cuyos países de referencia eran los nórdicos. Pero ni el programa que redactaron para las elecciones ni la actitud de ninguno de ellos representaba ni de lejos los valores que defiende una socialdemocracia nórdica.
El mayor despropósito vino cuando mientras defendían todo lo dicho anteriormente, pactaban coaligarse con Izquierda Unida, partido que ni mucho menos busca como fin último instaurar un estado socialdemócrata, sino uno comunista. Este fue el momento exacto en el que se les cayó la "máscara" de la socialdemocracia para mostrar su verdadero "rostro", el comunista. Aunque muchos ya veniamos advirtiendo lo que Podemos representaba ideológicamente, muchos han necesitado ver esta unión de partidos para darse de bruces con la realidad. De ahí que buena parte de los que le apoyaron en el pasado, dejaran de hacerlo ahora.
Los simpatizantes de Podemos, en general, son malos perdedores
Los resultados, por supuesto, no han sido los esperados en la cúpula del partido. Las encuestas pronosticaban un resultado que posicionaría a Podemos como segunda fuerza política en España. Al final no ha sido así y permanecen, eso si, en una tercera posición no muy alejada del PSOE.
La respuesta de los simpatizantes de Podemos no se ha hecho esperar y han mostrado una actitud infantil y de poca autocrítica. Primero cargaron su odio hacia el electorado del PP y más concretamente hacia la población más envejecida. Han proferido a través de las redes sociales insultos hacia estos que no voy a poner aquí, pero que son fiel reflejo de la poca educación y moral de algunos de los simpatizantes que se autodenominaban defensores de "la gente". Hasta aquellos que dan su apoyo a Podemos han sentido vergüenza de tal actitud.
Muchos han defendido la necesidad de limitar la edad para realizar el derecho al voto, argumentando que las personas de edad avanzada no pueden decidir sobre el futuro de las generaciones más jóvenes. No hace falta decir que este tipo de medidas son absurdas.
No siendo suficiente todo lo dicho hasta ahora, también se han encargado de expandir la idea de un posible pucherazo electoral que ha favorecido al PP en detrimento de Podemos, pero que ha sido incluso descartado por Pablo Iglesias. La conclusión es que son malos perdedores.
Un hipotético gobierno de Podemos está predestinado al fracaso
Los resultados de estas elecciones parece que darán el poder al PP -si encuentra apoyos- o sino se tendrán que producir unas terceras elecciones, que en mi opinión le darían mas escaños.
Pero vamos a suponer que Podemos consiguiera en algún momento formar gobierno. Este gobierno estaría predestinado al fracaso. Es así, porque el conjunto de simpatizantes que tienen es muy diverso, siendo difícil contentar a todos. Si lleva a cabo políticas comunistas y que son los valores que realmente respresentan, dejarían de apoyarles mucha gente que sin defender el ideario comunista, les habían otorgado su apoyo en respuesta al descontento e indignación hacia los partidos tradicionales. Si no llevan a cabo politicas comunistas, realmente se habrán convertido en un partido más, cercano a los dos grandes partidos españoles - PP y PSOE-, por lo que el cambio que prometían no sería tal y dejarían de lado a aquellos comunistas que les apoyaron.
No se puede ser socialdemócrata y comunista a la vez, es por ello que Podemos ha perdido tantos apoyos estas elecciones.
sábado, 19 de marzo de 2016
El BCE no es la solución
El BCE - Banco Central Europeo- está llevando a cabo una política de expansión monetaria que pretende paliar los efectos de la crisis, intentando generar inflación con un objetivo del 2% y conseguir recuperar de manera más acelerada la economía europea.
Con esta expansión monetaria se quiere aumentar la liquidez en el sistema, abaratando los costes para la obtención del crédito. Además el banco para potenciar esta expansion de la oferta monetaria, ha disminuido el tipo de interés general al 0% - mínimo histórico- y la facilidad de depósito lo ha situado en el -0.4% con lo que se pretende penalizar a la banca si quiere depositar dinero en el BCE y así "obligar" a estos bancos a aumentar los préstamos que se conceden a las familias y empresas.
Con lo dicho anteriormente uno se pregunta: ¿ Realmente esta es la solución a los problemas de los países de la Eurozona?. Vamos a contestar a esta pregunta con un análisis del efecto de esta politica monetaria.
Los aumentos de la oferta monetaria no se trasladan en aumentos del PIB nominal
La oferta monetaria es la cantidad de dinero que hay en circulación para comprar bienes y servicios. Y como podemos ver en el siguiente gráfico, el agregado M1 (dinero efectivo en manos del público y depósitos a la vista) no ha parado de aumentar desde 1997.
Este tipo de política monetaria expansiva llevada a cabo mediante distintos métodos( QE, bajada de tipos , etc) ha pretendido mantener una inflación en torno al 2% y con ello generar aumentos del PIB nominal. El BCE ha introducido esta política utilizando como referencia la ecuacion cuantitativa del dinero (MxV = PxY) en el que normalmente se mantiene como constante la velocidad de circulación del dinero, por lo que aumentos de la oferta monetaria (M) deben generar aumentos del PIB nominal (PxY) en una relación 1:1.
El problema reside en que realmente no se ha mantenido esa relación. Los aumentos de oferta monetaria no se han trasladado de igual manera al PIB nominal por lo que se debería observar un decrecimiento de la velocidad del dinero, variable que se suele mantener constante pero que en realidad presenta movimientos de importancia en el análisis.
Como vemos en el siguiente gráfico la explicación a que no se traslade el aumento de oferta monetaria al PIB nominal reside en la disminución de la velocidad del dinero.
Recordemos que la velocidad del dinero se define como el número de veces que la moneda cambia de manos a lo largo de un periodo de tiempo. Y este gráfico nos muestra que esta cantidad de transacciones está decreciendo. Este decrecimiento nos confirma que la economía no es capaz de absorver la cantidad ingente de dinero que el Banco Central Europeo ha inyectado. Y a esto hay que sumarle la imperiosa necesidad por parte de empresas y famillias de desapalancarse tras el comienzo de la crisis.
La expansión monetaria genera desequilibrios
No tiene ningún sentido que el BCE intente aumentar el crédito en la economía como si fuera esta medida la panacea que solvente todos los problemas. Y es curioso que se lleve a cabo cuando se culpó del exceso de toma de riesgos tanto de los prestamistas ( entidades de crédito) como de los prestatarios (familias y empresas) en los años anteriores a la crisis, y ahora que el objetivo es disminuir la deuda de las familias y recapitalizar a los bancos, aparece un banco central que aconseja volver a aumentar la toma de riesgos.
Por otro lado esta política está generando efectos nunca antes vistos como los tipos de intereses negativos, que mediante la manipulación del banco central en el tipo de interés general ha creado un sistema artificial que no muestra realmente los costes de oportunidad de la economía y distorsiona la toma de decisiones de los consumidores e inversores.
Con todo lo dicho se puede decir que esta política no es la solución a los problemas estructurales de los países de la Eurozona. La deuda estatal es muy alta y existen rigideces en los mercados, como en el mercado laboral español. La solución, pues, vendrá de realizar políticas fiscales expansivas, pero no con aumentos del gasto público, sino con disminuciones de impuestos que liberen a la sociedad.
Con esta expansión monetaria se quiere aumentar la liquidez en el sistema, abaratando los costes para la obtención del crédito. Además el banco para potenciar esta expansion de la oferta monetaria, ha disminuido el tipo de interés general al 0% - mínimo histórico- y la facilidad de depósito lo ha situado en el -0.4% con lo que se pretende penalizar a la banca si quiere depositar dinero en el BCE y así "obligar" a estos bancos a aumentar los préstamos que se conceden a las familias y empresas.
Con lo dicho anteriormente uno se pregunta: ¿ Realmente esta es la solución a los problemas de los países de la Eurozona?. Vamos a contestar a esta pregunta con un análisis del efecto de esta politica monetaria.
Los aumentos de la oferta monetaria no se trasladan en aumentos del PIB nominal
La oferta monetaria es la cantidad de dinero que hay en circulación para comprar bienes y servicios. Y como podemos ver en el siguiente gráfico, el agregado M1 (dinero efectivo en manos del público y depósitos a la vista) no ha parado de aumentar desde 1997.
| Fuente: Banco Central Europeo |
Este tipo de política monetaria expansiva llevada a cabo mediante distintos métodos( QE, bajada de tipos , etc) ha pretendido mantener una inflación en torno al 2% y con ello generar aumentos del PIB nominal. El BCE ha introducido esta política utilizando como referencia la ecuacion cuantitativa del dinero (MxV = PxY) en el que normalmente se mantiene como constante la velocidad de circulación del dinero, por lo que aumentos de la oferta monetaria (M) deben generar aumentos del PIB nominal (PxY) en una relación 1:1.
El problema reside en que realmente no se ha mantenido esa relación. Los aumentos de oferta monetaria no se han trasladado de igual manera al PIB nominal por lo que se debería observar un decrecimiento de la velocidad del dinero, variable que se suele mantener constante pero que en realidad presenta movimientos de importancia en el análisis.
Como vemos en el siguiente gráfico la explicación a que no se traslade el aumento de oferta monetaria al PIB nominal reside en la disminución de la velocidad del dinero.
| Fuente: Banco Central Europeo |
Recordemos que la velocidad del dinero se define como el número de veces que la moneda cambia de manos a lo largo de un periodo de tiempo. Y este gráfico nos muestra que esta cantidad de transacciones está decreciendo. Este decrecimiento nos confirma que la economía no es capaz de absorver la cantidad ingente de dinero que el Banco Central Europeo ha inyectado. Y a esto hay que sumarle la imperiosa necesidad por parte de empresas y famillias de desapalancarse tras el comienzo de la crisis.
La expansión monetaria genera desequilibrios
No tiene ningún sentido que el BCE intente aumentar el crédito en la economía como si fuera esta medida la panacea que solvente todos los problemas. Y es curioso que se lleve a cabo cuando se culpó del exceso de toma de riesgos tanto de los prestamistas ( entidades de crédito) como de los prestatarios (familias y empresas) en los años anteriores a la crisis, y ahora que el objetivo es disminuir la deuda de las familias y recapitalizar a los bancos, aparece un banco central que aconseja volver a aumentar la toma de riesgos.
Por otro lado esta política está generando efectos nunca antes vistos como los tipos de intereses negativos, que mediante la manipulación del banco central en el tipo de interés general ha creado un sistema artificial que no muestra realmente los costes de oportunidad de la economía y distorsiona la toma de decisiones de los consumidores e inversores.
Con todo lo dicho se puede decir que esta política no es la solución a los problemas estructurales de los países de la Eurozona. La deuda estatal es muy alta y existen rigideces en los mercados, como en el mercado laboral español. La solución, pues, vendrá de realizar políticas fiscales expansivas, pero no con aumentos del gasto público, sino con disminuciones de impuestos que liberen a la sociedad.
jueves, 31 de diciembre de 2015
El futuro de las pensiones en España
Las pensiones en España y más concretamente su sistema de funcionamiento tienen un serio problema para mantener sus pagos en el largo plazo. Tal y como está constituido este sistema y la evolución demográfica española, lo más probable es que se deba disminuir el pago que deba recibir el pensionista.
El sistema español de pensiones es un sistema que requiere que la base de cotizantes sea amplia, para mantener el pago a un grupo menor de pensionistas, es decir, requiere que la pirámide poblacional sea con una base amplia y un vértice reducido. Claro está que no es una condición suficiente, también los niveles de empleo deben ser altos. Se trata pues de un sistema que recuerda mucho a un esquema Ponzi, en el que si no se tiene una base sólida de cotizantes que mantenga el sistema, el vértice superior de la pirámide -los pensionistas- no recibirán su pensión, al menos de manera completa. Por lo que la única manera de mantener este sistema es disminuyendo la tasa de reemplazo de las pensiones.
En España ya se está produciendo un cambio demográfico
Lo primero que observamos es que el cambio demográfico está poniendo en riesgo el funcionamiento del sistema, pues los datos nos muestran una evolución de la pirámide demográfica, de una normal a una pirámide invertida.
| Datos del INE |
| INE |
¿Cual es el problema ahora?. Pues que la pirámide se está transformando en una pirámide invertida donde la base que debe sustentar el sistema se está reduciendo y el vértice de pensionistas se está agrandado. Y con esta evolución el esquema se desmorona, no pudiendo mantener la totalidad del pago con reducciones drásticas de este. Además la sostenibilidad de las pensiones es un tema crucial y que afecta de manera directa a las pensiones que debe recibir la población actual en un futuro. Solo hay que ver el cambio que se produce en la gráfica en tan solo 10 años de diferencia.
Hay que sustituir el sistema actual de pensiones
La solución actual para aquellos que desean obtener una pensión razonable es que complemente ese pago con una pensión privada. Pues aquellos sistemas como el español están abocados al fracaso. Se debería hacer una transición hacia un sistema de capitalización como sucede en otros países.
En el esquema de pensiones danés, conviven el privado y el público al igual que en otros muchos países, es decir, no es algo nuevo ni una utopía irrealizable. Es algo que está presente en muchos países y que es garantía para mantener un nivel de vida aceptable cuando se produzca el pago de la pensión.
El problema a todo esto reside en quién es el político que tendrá la valentía de afrontar la realidad y no utilizar las pensiones como herramienta para obtener votos y contentar a una población que puede no ser consciente de dicha realidad.
viernes, 16 de octubre de 2015
España no es capitalista
Llevamos muchos años oyendo como la culpable de los acontecimientos que ocurren en nuestra sociedad como las grandes desigualdades, las continuas crisis económicas etc. son del sistema de capitalismo "salvaje" como denominan algunos que solo pretende enriquecer a unos pocos a costa de una mayoría explotada. Una continua lucha entre aquellos que están en la posición dominante y aquellos que son dominados, una lucha de clases. Y esto no es mas que un subterfugio para evitar razonar los hechos verdaderos que producen estos desajustes sociales y económicos.
Los que muchos denominan capitalismo salvaje, es en realidad mercantilismo. No nos creamos que convivimos en un sistema capitalista completo sino en un sistema mixto de capitalismo y mercantilismo apoyado por los estadistas que hacen de este sistema su modo de vida y de coacción, arropado por el manto estatal al que definen como justo y equitativo, sin que sean estas precisamente sus cualidades. Afirmar que los rescates a la banca o la subida del precio de la electricidad son consecuencia del capitalismo, es no tener noción alguna de lo que significa el capitalismo. El capitalismo ha resultado ser el sistema que mas progreso ha conferido a nuestra sociedad, y es así porque logra algo que no logra cualquier otro sistema y es la conexión entre aquellos que demandan capital y aquellos que atesoran mas capital del que necesitan para el consumo propio, y todo esto a través de los mercados financieros.
Pero con lo dicho anteriormente surgen muchos detractores que afirman que los fallos del mercado son continuos y que debe de ser un "árbitro" quien gestione esas desviaciones,este "arbitro" es el Estado. Pero es curioso como de manera sistemática se hace mención de los fallos de mercado y no de los fallos del Estado. Yo no niego que puedan existir en algún momento cierta distorsión que ocasione fallos de mercado, pero si comparamos como se gestionan los fallos de mercado y los fallos del Estado, contemplaremos que son estos últimos fallos los que mas tardan en invertir esa desviación por que el Estado no puede incorporar en sus decisiones toda la información que existe en la sociedad. Mientras tanto los fallos de mercado tienden a recoger mediante los precios el conjunto de información de todos aquellos que interactuan. Aunque podemos decir que muchos de los fallos de mercado que se producen, son ocasionados por el intervencionismo estatal y sus políticas económicas - tienen el control de las ofertas monetarias, tipo de interés, etc-
En un capitalismo real, el capitalista asume riesgos a la hora de decidir como hacer uso de su capital. Y debe ser este capitalista quien responda de las adversidades producidas de sus malas decisiones.¿Acaso sería justo socializar las perdidas de un individuo que ha decidido destinar su capital en malos proyectos? La respuesta obvia es no, sino no se generaría un esfuerzo en la búsqueda de eficiencia y rentabilidad.
España es pues un país que no funciona en un capitalismo puro, sino un mix de capitalismo- mercantilismo que está generando unos costes muy altos. Y encontramos muchos ejemplos de ello, como el sector de la minería que recibe un apoyo estatal para destinar su producción en la generación de la electricidad cuando nuestro carbón es mas caro que el carbón importado. Es esta una de las causas- podríamos nombrar las primas a las renovables, impuestos sobre impuestos en factura, etc- que han generado la subida del precio de la electricidad. El sector eléctrico es otros de los beneficiados, que conformando un oligopolio son unos de los lobbies que mas presión hacen para que el Estado los respalde -tal vez las puertas giratorias tengan algo que ver- mediante reales decretos que impiden el autoconsumo - impuesto al sol-. Las cajas han sido otras de las beneficiadas en la que los costes del rescate va a ser asumido por todos los ciudadanos cuando se generaron esos agujeros por la discrecionalidad de aquellos que las dirigían, los políticos. Es pues muy osado decir que España es muy capitalista o que el neo-liberalismo es recatar empresas en quiebra, cuando en realidad el nombre que tiene todo lo descrito en este párrafo es mercantilismo. Un mercantilismo que bajo las políticas proteccionistas han producido inestabilidad económica y social. Por ejemplo nuestro conjunto empresarial no se acerca a lo de otros países desarrollados, tenemos un 99´9% de PYMES que se ven impedidas a competir -o al menos a intentarlo- para abarcar mas mercado.
Parece que no somos conscientes de la gravedad de permitir estos sistemas injustos. Hemos vuelto a las políticas de hace 350 años. Al final tendremos que volver a pasar el mismo proceso que llevaron a cabo los fisiócratas y después Adam Smith con el que tumbaron el ideario mercantilista abogando por una mayor libertad.
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